El Gremio es el conjunto de trabajadores/as de una actividad, en nuestro caso somos todos los que trabajamos de Mensajeros y Deliverys.
El Sindicato es la organización que nos damos los trabajadores/as para conquistar y defender nuestros derechos laborales y mejoras en la condiciones de trabajo.
La Personería Gremial es una herramienta legal que otorga a los sindicatos la representación de todo el gremio ante las autoridades, lo más importante es que le permite discutir el Convenio Colectivo de Trabajo.
El Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) es el acuerdo que reglamenta nuestra actividad laboral. Son un conjunto de normas y artículos que regulan la relación entre los patrones y los trabajadores. Establece condiciones de trabajo y salariales (elementos de seguridad e higiene, horas de trabajo, sueldo) que se discuten en las paritarias.
La Paritaria viene de partes, es una instancia de negociación entre los sectores afectados a una actividad: los patrones son representados por la cámara empresarial (en nuestro gremio es la CEMMARA), y los trabajadores por su sindicato. Además interviene el Estado que juega de “arbitro” para “garantizar” y “legalizar” lo allí acordado, el CCT.
La afiliación es el acto por el cual un trabajador se suma, se adhiere a un sindicato. La afiliación es un trámite y un derecho individual. Nadie puede decidirlo por vos, nadie te puede obligar a afiliarte.
Un arma de doble filo
Los sindicatos con personería gremial son una herramienta poderosísima para la clase trabajadora.
Bien utilizada, si se pone al servicio de la organización y la lucha de los trabajadores por sus intereses. Y mal si se convierten en un obstáculo que con la complicidad de las patronales contienen, controlan y frenan las aspiraciones genuinas de los trabajadores y sus procesos de organización (asambleas, petitorios, huelgas, etc.).
Bien si los sindicalistas somos los mismos trabajadores que nos organizamos por nuestros derechos (elección de delegados, cuerpo de delegados). Mal si los sindicalistas toman al sindicalismo como medio de vida de un grupo dirigente.
La diferencia entre el “bien y el mal” no pasa por las siglas, o los nombres de las personas que estén al frente de los sindicatos, sino por la participación y organización que los trabajadores sepamos construir en la mensajerías donde trabajamos.
Los sindicatos son herramientas… o las tomamos en nuestras manos o se las apropian los burócratas sindicales y los patrones.
QUE EL PATRON, NO ELIJA TU SINDICATO.
Afiliate a SIMeCa. Luchá y ganá!!!
SIMeCa-11 años-